Cafés históricos de Turín

Aunque existen en toda Italia, los cafés históricos de Turín merecen una mención especial.

A los italianos les encanta visitar estos cafés cuando pasan por otras ciudades. Por estos cafés, en épocas pasadas, pasaron numerosos personajes famosos.

En los cafés históricos se suele mostrar, en una pared bien visible, el diploma que los acredita como "Local histórico". Para obtenerlo, se requieren al menos 50 años de continua actividad.

El diploma en sí no otorga ningún privilegio, pero sirve para atraer a gran número de clientes.

El café "histórico" más antiguo de Turín es "Al Bicerin", fundado en 1763.

Al Bicerin en piamontés significa "ir a la taza de café".

Este café es único, porque en él, con una receta secreta, preparan una bebida muy conocida inventada allí hace varios siglos llamada “bicerin”.

Esa bebida es una combinación de café, chocolate caliente y crema. Estas tres consistencias no se mezclan y se beben una por una, lo que le permite sentir el sabor especial de cada una de ellas.

Incluso la temperatura al interno de la misma taza difiere: se pasa del chocolate caliente a la crema fría.

El bicerin da energía y sacia por unas horas. Inicialmente se creó para los sacerdotes de una iglesia cercana que tenían que pasar en invierno muchas horas en el frío templo. Con esta bebida lograban calentarse rápidamente. 

En el siglo XIX, este café fue visitado por líderes políticos del Resurgimiento Italiano como Camilo Benzo Cavour. También fue frecuentado por personalidades como Verdi o Nietzsche.

Probar un bicerin es la forma ideal de culminar una visita guiada por Turín.