Excursión al Fuerte de Fenestrelle

La segunda mayor muralla del mundo, tras la china, se encuentra en los Alpes a escasos kilómetros de Turín, camino de Francia.

Está situado en una zona que vio sucederse a los celtas, a la cultura gala, a la ocupación romana, a invasiones germánicas e incluso los longobardos. Se trata de un enclave estratégico que domina una de las principales rutas que atraviesan los Alpes.

 

Majestuosos  monumentos e impresionantes construcciones abundan en esta zona del Piamonte.

Continuando desde la Abadía de San Miguel, Monumento Nacional y símbolo del Piamonte podemos llegar al Fuerte de Fenestrelle, que destaca entre todos ellos.

El fuerte se construyó después de que, en 1714, en la paz de Utrecht, los franceses finalmente cedieran la posesión de esta región a la dinastía Saboya.

A Fenestrelle se le llama la "Gran Muralla Italiana”. Consiste en varios fuertes independientes conectados por un muro en la ladera de una montaña.

La longitud de toda la estructura es de mas de 2 kilómetros. Por su interno hay una escalera cubierta, que consta de 4.000 escalones.

 

Después de su construcción, la fortaleza ganó una reputación de inexpugnable. Por ello, no fue escenario de ninguna batalla importante, ya que los militares, incluido Napoleón, preferían evitarla.

 

En la época de Napoleón, la fortaleza fue utilizada como prisión, con “huéspedes” como el secretario del Papa o miembros “indeseables” de nobles familias italianas.

 

Durante la Segunda Guerra Mundial fue centro de una intensa actividad partisana.

Desde hace unos años, una Asociación Local de Voluntarios lleva a cabo trabajos de manutención y restauración en el fuerte.

Como complemento a otros tours por Turín y el Piamonte, Fenestrelle es una “visita obligada”; No solo se trata de una construcción única en el mundo, sino que también nos ilustra la dura vida militar de un pasado no tan lejano, todo ello sumergidos en un impresionante panorama alpino.