Excursión por las residencias reales y palacios de los Saboya

¿Por qué no sumergirse, en la primera capital de la Italia unida, en la atmósfera de épocas pasadas visitando las asombrosas residencias reales y palacios de la dinastía Saboya?

La "corona de las residencias reales" ha convertido Turín en un destino único gracias a un patrimonio, formado por palacios, castillos, residencias y fuertes en perfecto estado de conservación, todos ellos bajo el patrocinio de la UNESCO desde 1997.

En el centro de Turín, en la Plaza del Palacio, se encuentra el majestuoso Palacio Real, que junto con la galería de arte Sabauda, ​ la Armería, la Biblioteca Real y el Museo Arqueológico, forman un complejo museal denominado el ¨Polo Reale¨ (el centro real).

Aquí también podemos visitar el Palacio de la Reina (Palazzo Madama), con una impresionante fachada barroca y un sorprendente Museo de Arte Clásico en su interior.

Muy cerca se halla un ejemplo típico del Barroco Piamontés: el imponente Palacio Carignano. En él se sitúa, desde 1878, el Museo de la Unificación de Italia.

El Palacio del Valentino, construido por orden de Cristina de Francia según la tradición alpina, se extiende a lo largo del río Po. En él ahora está la Facultad de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Turín.

A escasos minutos del centro, en la colina de Turín, nos encontramos con la Villa de la Reina, rodeada de jardines de estilo italiano, fuentes, grutas y viñedos.

Por si no fuera poco, en las cercanías de Turín podemos visitar numerosos castillos y residencias.

En la majestuosa residencia real de Venaria se pueden admirar no solo apartamentos históricos y jardines pintorescos, sino que también numerosas exposiciones. En sus instalaciones se suelen programar conciertos y eventos únicos en su estilo.

Un lugar favorito para ceremonias y bodas de lujo es el Palacio de Caza en Stupinigi, para cuya construcción sus arquitectos se inspiraron en los palacios más famosos de la Europa Central.

Entre las posesiones más antiguas de la dinastía Saboya está el grandioso Castillo de Moncalieri, que sirvió como fortaleza y defensa en el período medieval y fue transformado por los Saboya en un lugar para la formación de los jóvenes miembros de la realeza.

El Castillo de Rivoli, construido en el siglo XI, fue objeto de un ambicioso proyecto de reestructuración en el siglo XVII. Sin embargo, el proyecto no fue completado. Su Museo de Arte Moderno, localizado en un contexto histórico, nos deja con la impresión de que sus creadores dejaron la construcción sin terminar y de que volverán mañana para terminarla completando su trabajo.

El Castillo de La Mandria fue el lugar favorito del primer rey de la Italia unida, Víctor Emanuel II. Sus apartamentos reales, perfectamente conservados, ofrecen un ambiente familiar que en día fue dedicado a la amada mujer del rey, Rosa Vercellana (apodada la “Bella Rosin”), quien más tarde se convertiría en su esposa morganática.

A pocos kilómetros de Turín nos esperan el elegante Castillo de Agliè, rodeado por un hermoso parque, con sus habitaciones decididamente clásicas y varias colecciones reales; El castillo de Cavour, uno de los principales impulsores del resurgimiento italiano, en Santena; El castillo de Susa, que fue testigo del matrimonio de la condesa de Adelaida y Oddone de Saboya, unos de los fundadores de la dinastía Saboya y otros más.

Un tour por las residencias reales de los Saboya es un complemento ideal a una visita al centro de Turín, cuna de esta dinastía.

Castillo del Valentino

Castillo de Racconigi

Castillo de Agliè

Castillo de Govone

Castillo de Pollenzo

Stupinigi

Palacio Real

Palacio Carignano

Castillo Masino

Castillo de Rivoli

Villa de la Tesoriera

Palacio Madama

Venaria Real

Villa de la Reina