Excursión a la Abadía   Sacra de San Miguel

La Sacra de San Miguel Arcángel es un monumento único de importancia nacional, sede de leyendas y recuerdos de antiguos cultos paganos de los celtas, y un ejemplo de arquitectura religiosa con elementos románicos y una grandiosa construcción que fue completada en el siglo XII. Se encuentra al inicio del Valle de Susa, a lo largo de la cual desde tiempos antiguos los peregrinos pasaban camino de Tierra Santa.

Debido a su cercanía a Turín se puede realizar en el mismo día tanto un tour a pie por Turín como una excursión a la Abadía de San Miguel.

 

La base de la Abadía de San Miguel Arcángel se apoya directamente en la cima rocosa del monte Pirchiriano (962 metros de altitud).

Este monasterio benedictino fue precedido por tres pequeñas iglesias. Se supone que anteriormente en este punto, al comienzo de nuestra era, había una capilla cristiana romana que servía a las necesidades religiosas de las legiones romanas que se dirijian hacia el norte a la conquista de la Galia.

El conjunto arquitectónico de la antigua Abadía es uno de los más grandes entre los monumentos religiosos europeos.

El portal principal da acceso a una entrada con escaleras altas y empinadas (la “escalera de los muertos”), que simbolizan el esfuerzo físico y espiritual necesario para subir a la iglesia. Esta escalera obtuvo su nombre del hecho de que a lo largo de ella se encuentran tumbas de monjes y benefactores del monasterio.

La subida de las escaleras termina en las Puertas del Zodiaco, la más valiosa obra de arte de la Edad Media que aquí se conserva.

La zona del altar descansa sobre los cimientos de la fachada, construida en el siglo XII. La iglesia contiene ejemplos de arquitectura y escultura de los períodos románico-gótico. La apertura del ábside está enmarcada por una escultura de la Virgen María y otra de San Gabriel Arcángel.

En el complejo del monasterio se sitúa la torre de la “hermosa Alda”. La leyenda cuenta de una hermosa chica que por dos veces saltó desde lo alto de los muros, pero sólo una vez fue protegida por los ángeles…

El culto a San Miguel Arcángel es uno de los más antiguos de Europa.

Por una asombrosa coincidencia, la Sacra de San Miguel está exactamente a medio camino de otros dos lugares sagrados también dedicados al culto de San Miguel: El Monte Sant’Angelo en Puglia (sur de Italia) y el Mont Saint-Michel en Normandía (norte de Francia).